Cómo afrontar la ansiedad ante los exámenes: trucos para los estudiantes

¡Hola compañero/a! Hoy traemos una entrada al blog sobre gestión emocional, dando pequeños trucos a los estudiantes para no desarrollar ansiedad ante los exámenes. ¡Ánimo que tú puedes!


Somos conscientes que los exámenes siempre suponen una situación estresante para la mayoría de los estudiantes, sobretodo, cuando los resultados que se obtengan en esos exámenes son decisivos, como por ejemplo los exámenes finales o ante la selectividad. Por ello, hoy vamos a hablar de pequeños consejos útiles para afrontar estas etapas con la mayor tranquilidad posible.

En primer lugar, hablaremos de la Ley de Yerkes-Dodson. Es un teoría que afirma que un nivel intermedio de activación, que te facilita para la acción, favorece el rendimiento mientras que un nivel de activación excesivo, como sería la ansiedad, afectará negativamente a nuestro rendimiento.

Antes de continuar, queremos aclarar que siempre que tengamos un horario y una organización realista de nuestro tiempo de estudio, evitaremos situaciones de alto estrés en los momentos previos a los exámenes.

Por un lado, es importante enfocarnos más en el proceso que en el resultado, a pesar de que el resultado sea muy importante para nosotros. Por ese motivo, debemos de cambiar las auto-verbalizaciones negativas por otras que sean más positivas. Por ejemplo, cambiar “yo no puedo con esto” por “si me organizo bien, claro que puedo”, “no me salen estos ejercicios” por “si practico más seguro que me saldrán bien”, etc.

De cara a los exámenes, debemos dormir la noche anterior para consolidar los conocimientos e ir descansados. Es importante que en los momentos previos únicamente repasemos las fichas resúmenes o esquemas que habíamos realizado y no intentar estudiar más contenidos. Primero, contestaremos aquellas que preguntas que sabemos con seguridad y después aquellas en las que dudamos. Es importante no empezar por aquellas que no dominamos correctamente porque de esta manera quizás nos estancamos y no podríamos terminar el examen cuando las otras sí que las dominábamos. Siempre que se trate de un examen de desarrollo, es importante que cuidemos también nuestra caligrafía y ortografía. Y por supuesto, los últimos 5-8 minutos son para repasar las preguntas antes de entregarlo. ¡No lo olvides!

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