Mis primeros pasos en la ESO: el papel de la familia.


¡Buenos días familia! Hoy os traemos una nueva entrada sobre adolescencia e instituto y cómo podemos llevar de la mejor manera posible el paso entre Primaria y la Educación Secundaria Obligatoria, un cambio a veces tan temido como necesario. ¡Esperamos que os guste mucho y sobre todo, os sea útil y podáis sacarle rentabilidad con vuestros/as hijos/as ahora ya adolescentes!

extraído de intramed.net


El proceso de transición entre Primaria y Secundaria es un paso importante en la vida de nuestros/as hijos/as, de hecho, en algunos casos puede existir cierto temor hacia esta nueva experiencia vital a la que se enfrentan. Lo que está claro, es que esta etapa requiere un periodo de adaptación, ya que responde a un momento en la vida del alumnado en la que se producen los mayores cambios físicos y, sobre todo, psíquicos y sociales.
Las familias juegan un papel muy importante aquí, tanto como agente primordial de socialización, como fuentes de apoyo en el periodo de transición, por ello, es importante que estemos concienciados de los cambios que se producen en esta etapa: La adolescencia.
Entendemos por adolescencia como el período de la vida de la persona comprendido entre la aparición de la pubertad, que marca el final de la infancia, y el inicio de la edad adulta, momento en que se ha completado el desarrollo del organismo. Podemos encontrar tres etapas:
-Adolescencia temprana: entre los 10 y los 14 años. Aquí se producen cambios sexuales y se inicia el desarrollo del pensamiento formal.
-Adolescencia media: entre los 15 y los 18 años. Autonomía creciente de la familia, expansión de la relación con los iguales, maduración biológica y progresos en el razonamiento intelectual.
-Adolescencia tardía: a partir de los 18. Independencia, relaciones afectivas y de amistad. Surge la necesidad de definirse como persona que desempeñará roles adultos con compromisos éticos, sociales, afectivos, profesionales, ideológicos, etc. En el aspecto biológico: maduración del córtex frontal: control de impulsos y valoración del riesgo, pensamiento postformal: flexible, dialéctico, pragmático.

En esta entrada nos centraremos en la adolescencia temprana, ya que es la que en este terreno de transición nos acontece. En esta fase se pueden observar diferentes hitos:

-Preocupación por la imagen corporal, apariencia y la ropa.
-Concentrado en sí mismo/a.
-Interés e influencia por su grupo de iguales.
-Capaz de pensar en forma abstracta.
-Forjan su identidad.
-Cuestionan los valores e ideas de los adultos.
-Período de crecimiento rápido, en estatura y peso.
-En los hombres aparece vello corporal, la voz se vuelve más grabe y los testículos aumentan de tamaño.
-En las mujeres aparece vello corporal, crecen los senos y aparece la menstruación.

Es importante que las familias formen parte de estos procesos, con una información válida y fiable y acompañen en el proceso a sus hijos e hijas. Son herramientas muy interesantes a tener en cuenta en este proceso:
-La comunicación: Es importante que nos vean accesibles para poder hablar de aquello que les preocupa, sobre todo en las primeras semanas de instituto. La comunicación es elemento indispensable para identificar y resolver los problemas, desafortunadamente durante la adolescencia se ve sumamente afectada.
-Flexibilidad: Para adaptarnos a los cambios tan continuos en esta etapa. Cuando el grado de flexibilidad es adecuado, la familia cuenta con un repertorio conductual suficiente para emplearlo en la solución de sus problemas.
-Jerarquía: Reglas y autoridades claras y predecibles. Capacidad para negociar. Si se establece una jerarquía muy autoritaria no habrá tiempo para la negociación, lo que provocará conflictos dentro del núcleo familiar.
-Estilo educativo democrático: Adecuado afecto y control. Familia e hijos/as se comunican y negocian, así se refuerza la independencia de la persona adolescente y potencia el afecto y la intimidad: más ajustado y con autoestima. Se escucha a todo el mundo a la hora de tomar decisiones. Los/as hijos/as se sienten aceptados y pueden explorar libremente.
-Mostrar un interés por la etapa educativa: Mantenerse informado/a acudiendo a las reuniones que se requieran en el centro. Esto nos permitirá conocer cómo avanza nuestro/a hijo/a y conocer las necesidades que presenta. También es importante que se respeten los tiempos de estudio, de ocio y de desconexión.

Terminamos con una frase célebre relacionada con lo leído: “Para estar mañana en el recuerdo de tus hijos/as, debes estar presente en sus vidas hoy”

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